lunes, 20 de enero de 2014



     LA NATURALEZA  ES ARMONÍA  ES  PAZ ES  BELLEZA QUE HACE GRANDE EL CORAZÓN DEL HOMBRE.
Calla por lo tanto el vate y habla el hombre que se pretende de ciencia. La belleza es orden, armonía, equilibrio… La belleza no es causal, es Ley. La Ley del ritmo es la evidencia de la consagración de Dios a toda la vida sin distinción alguna. Todo lo que ahora duerme despertará, irradiará, florecerá…. Mantenerte observante y extasiado ante el latido aún contenido, ante el futuro despertar del bosque durmiente es mecerte en el reconfortante sentimiento de paternidad divina y fraternidad humana. 




Entré en tantos templos. En los viajes por todos los continentes, me postré ante los altares de todas religiones, pero definitivamente mi credo está allí arriba, encima de mi casa, detrás de las soberbias rocas. Mi fe se blinda entre esos hayas desnudos, solitarios. No tengo más religión que la de llegar un día a ser esa armonía suprema, esa donación que no cesa…


    Siempre me digo, una vez en la sierra, que he de despegarme más de la pantalla y calzar más las botas. A fuerza de observación y de éxtasis pedir más y más enseñanzas a la Madre Naturaleza. A falta de otras enseñanzas traigo estas fotos, pálido reflejo de lo que el Cielo me dio en gracia disfrutar hoy domingo de buena mañana. Al fondo de todos las montañas y de todos los blancos, al borde del mar,                


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